Después de las
elecciones del 20 D ha llegado la hora de llegar a acuerdos con el fin de pactar un gobierno que dé impulso a
España.
En
las últimas elecciones municipales y autonómicas se dieron unos resultados que
obligaron a los partidos y a las agrupaciones electorales a hacer unos pactos
de todo tipo, pactos incluso variopintos de unos partidos con otros, los más
inverosímiles e inesperados, y si no que se analicen con detenimiento porque
algunos se conocen y otros no. Tal vez en los pueblos y si son pequeños, todos
se conocen y saben con quien tienen que pactar porque saben como piensa y actúa
cada uno, independientemente por donde se haya presentado. Entiendo que a mayor
número de habitantes tal vez la persona no sea tan conocida y se vaya más al mundo de las ideas.
A
nivel nacional, no se si estamos asistiendo a una ceremonia de la confusión o a
jugar a que los ciudadanos nos hemos confundido al votar, y los partidos no son
capaces de ponerse de acuerdo y pactar un programa y un gobierno. Si es así, el
camino emprendido no llega a ninguna parte, los partidos tienen que reflexionar
y ver el por qué se ha llegado a esta situación, apechugar con los resultados y
evitar meter al país en un nuevo proceso de elecciones.
Parece
ser, que el PP tiene la sensación de que se encuentra aislado, de que nadie
quiere hablar con ellos, de que se
quiere establecer un cordón sanitario político en torno a ellos. Yo no creo que
esto sea así, si acaso son ellos los que han propiciado esa situación, más bien
han sido quienes han creado ese cordón
sanitario contra si mismos, por sus políticas en el gobierno, por la falta de
diálogo con los demás partidos, por su prepotencia con la mayoría absoluta
aplicada como rodillo en las Cortes, por el uso y el abuso del decreto como
forma de gobernar, etc, etc…
El
PP a mi juicio, debería pasar a la oposición y en ella regenerarse de muchas
cosas que le están apareciendo y por las políticas que ha aplicado, haciendo
sufrir a miles de trabajadores y de ciudadanos de todas las clases sociales que
están perdiendo multitud de derechos. España necesita un gobierno fuerte, pero
no un gobierno de mayoría absoluta instalado
en la arrogancia.
Hay
madera para formar un gobierno distinto a lo que propone el Sr. Rajoy, y para
ello se necesita voluntad y mucho diálogo, muchas cesiones y que todos los partidos se dejen pelos en la gatera. No un
gobierno en el que se impongan tanto las ideas de unos y otros, pero si un
gobierno en el que se imponga la razón y la cordura de unos y otros y que
recoja de verdad las necesidades de los ciudadanos. Un gobierno que sirva para
poner en marcha medidas urgentes, que reduzca privilegios de la clase política,
mandatos, aforamientos, reducción de servicios inútiles, organismos etc.
No
tengo dudas de que ese gobierno debería estar encabezado por Pedro Sánchez con
el apoyo de partidos como Podemos, Ciudadanos, IU, pero tampoco sé con qué
fórmula, si gobierno de coalición o apoyos puntuales, pero un gobierno de gente
nueva, joven, con nuevos líderes, pues como dice Lucía Méndez, ya los hijos políticos de PP y PSOE tal vez sean otros y
son el relevo generacional, a nosotros ya se nos escapan.
Deberían
ponerse de acuerdo los partidos, ceder y en definitiva pactar, pero pactar de
verdad para el bien de los ciudadanos, que seguro lo entenderemos y en próximos
comicios sabremos en que dirección tenemos que votar en virtud de los
resultados.
La
economía en un país es fundamental, pero no lo es todo, de acuerdo que si no se
cubren las necesidades básicas es difícil vivir, pero un reparto justo de las
cargas y unas leyes que lo permitan pueden generar un alivio en las personas
desfavorecidas, y no podemos entrar en ese neoliberalismo en el que nos hemos
instalado, en el que sólo cuenta la competencia de los mercados y se olvida de
las personas. Muchas leyes, no tienen coste económico alguno y sirven para
aliviar la vida de las personas, no hace falta enumerarlas, algunas están en la mente de las personas, pero es
más fácil ser hipócritas y no darnos cuenta que esos casos están en cualquier
familia sea de la ideología que sea.
Hay
que eliminar muchos tabúes y el primero de ellos en la situación en que estamos
es que España ha votado que se lleguen a pactos y estos se tienen que llevar a
cabo, si no es así estaremos ante el gran fracaso de la política.
Son
tiempos nuevos, todos tenemos que adaptarnos a ellos, hay que tener visión de
futuro, dejar paso a nuevas gentes, confiar en ellas, ayudarles dentro de lo
posible, pero que sean quienes empecen a llevar el timón de esta sociedad.
España
es un país con vitalidad, capaz de levantarse, pero para ello hay que poner el
empeño necesario y por lo visto, repito ha llegado la hora del consenso del
diálogo y los pactos, los ciudadanos hemos puesto a prueba a los políticos,
ellos sabrán si la superan.
Alberto González González
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